31 mayo, 2017

Patologías 2

82 ESTUDIOS SOBRE LA EFICIENCIA DEL CANNABIS CONTRA EL CÁNCER

Actualización Octubre 2015: Desde la publicación de este articulo en agosto de 2014, una búsqueda rápida en las publicaciones medicinales del Instituto Nacional de la Salud de los Estados Unidos (PubMed) nos permitió añadir 14 nuevos estudios ¡Este artículo pasa entonces de 68 hasta 82 estudios científicos!

El cáncer representa una de las principales causas de muerte en los países industrializados. Hasta ahora los tratamientos que ofrece la industria farmacéutica tienen, en su mayoría, una eficiencia limitada, acompañada de una toxicidad importante y de unos efectos secundarios muy indeseables. Se conoce que la planta de marihuana puede ayudar de forma natural y aliviar los síntomas del cáncer y de la quimioterapia: reducción del dolor, nauseas, vómitos, mejora del apetito, del humor, del sueño, de las relaciones con el entorno… y sabemos lo importante que es tener una buena calidad de vida durante la lucha contra la enfermedad.

Ver VIDEO: https://youtu.be/GqUS-Tq6AbM?t=10

Por lo tanto podemos ahora constatar algo aún más interesante: algunos cannabinoides de la planta de marihuana poseen una acción curativa contra varias formas de cáncer. Varios testimonios de pacientes están disponibles ahora en las redes sociales, en particular en los Estados Unidos donde la marihuana terapéutica es accesible de forma mucho más fácil que en Europa. Los ejemplos de curación los más frecuentes conciernan casos de leucemia, así como tumores cerebrales (gliomas), generalmente en niños, incluso en bebes.

Pero estos numerosos testimonios no son suficientes para convencer la comunidad médica y científica la cual necesita estudios serios que confirmen estas afirmaciones. Para rectificar la situación, os proponemos aquí una lista (no exhaustiva) de 68 publicaciones científicas internacionales, procedentes de los mejores laboratorios de investigación, demostrando la eficiencia de los cannabinoides presentes en la planta de marihuana en el tratamiento contra cáncer.

Estudios de la acción de los cannabinoides contra el cáncer

  • Utilización de los cannabinoïdes como agentes anti-cáncer. Este estudio disponible en línea desde Junio 2015, se publicará en la revista Progress inNeuro-Psychopharmacology and Biological Psychiatry en Enero de 2016.
  • Endocannabinoides y Cáncer. Publicado en el Handbook of Experimental Pharmacology en Septiembre 2015.
  • Efectos anti-tumorales de la marihuana. Publicaciones actualizadas en el sitio del Instituto Nacional del Cáncer del gobierno de los Estados Unidos en agosto de 2015.
  • El Cannabis en el tratamiento del Cáncer. Estudio publicado en la revista Clinical Pharmacology& Therapeutics en Junio de 2015.
  • Nuevas miradas sobre los efectos anti-metastásicos y anti-angiogéneticos de los cannabinoïdes. Estudio publicado en el International Review of Cell andMolecular Biology en Enero de 2015.
  • Los cannabinoïdes como agentes terapéuticos contra el cáncer: estatuto actual e implicaciones futuras. Estudio publicado en el periódico medicinal Oncatargeten Julio de  2014.
  • Preparación y caracterización de micro partículas biodegradables cargadas de THC y su eficiencia antitumoral sobre líneas de células cancerígenas. Estudio publicado en el Journal of Drug Targeting en septiembre de 2013.
  • El sistema endocannabinoide: un objetivo terapéutico para regular el crecimiento del cáncer.
  • Estudio publicado en la revista Life Science en marzo de 2013.
  • El Cannabidiol CBD como potencial medicamento anticancerígeno. Estudio publicado en el British Journal of Pharmacology en febrero de 2013.
  • Los cannabinoides como moduladores contra el cáncer. Estudio publicado en la revista Progress in Lipid Research en enero de 2013.
  • El CBD inhibe la angiogénesis gracias a múltiples mecanismos. Estudio publicado por el British Journal of Pharmacology en noviembre de 2012.
  • Hacia un uso de los cannabinoides como agentes anti-tumorales. Estudio publicado en la revista Nature en junio de 2012.
  • Mecanismos de muerte celular asociados con los cannabinoides en modelos de tumores. Estudio publicado en el International Journal of Oncology en mayo de 2012.
  • Los cannabinoides, endocannabinoides y el cáncer. Estudio publicado en la revista Cancer Metastasis Reviews en Diciembre de 2011.
  • Cáncer y sistema endocannabinoide: implicación terapéutica: Estudio publicado en el British Journal of Pharmacology en julio de 2011.

Marihuana contra el cáncer cerebral (Gliomas, Glioblastoma…)

  • La combinación del CBD y del THC mejora el efecto de las radiaciones en un modelo murino ortóptica de glioma. Estadio publicado en la revista Molecular Cancer Therapeutics de Diciembre 2014.
  • La acción anti tumoral de los cannabinoïdes en la génesis del glioma. Estudio publicado en la revista Histology and Hispathology en Junio de 2015.
  • El Cannabidiol (CBD), un compuesto no psicoactivo de la marihuana, inhibe la proliferación y la invasión de las células de gliomas de tipo U87-MG y T98G actuando en varios puntos. Estudio publicado en la revista Public Library of Science en Octubre de 2013.
  • El CBD, un nuevo objetivo terapéutico contra el glioblastoma. Estudio publicado en el sitio Cancer Research en marzo de 2013.
  • Micropartículas cargadas de cannabinoides inhiben el crecimiento de células tumorales en un modelo de glioblastoma multiforme. Estudio publicado en el periódico Public Library of Science en enero de 2013.
  • Los cannabinoides inhiben el crecimiento de células malignas de glioma humano de tipo U87MG. Estudio publicado en la revista Oncology Reports en julio de 2012.
  • Una terapia preclínica combinada con cannabinoides y Temozolomida contra el glioma. Estudio publicado en el periódico Molecular Cancer Therapeutics en Enero de 2011.
  • El CBD mejora los efectos inhibidores del THC sobre la proliferación y la supervivencia de las células de glioblastoma humanas. Estudio publicado en la revista Molecular Cáncer Therapeutics en enero de 2010.
  • Los cannabinoides inducen la muerte de células del glioma humano por autofagia. Estudio publicado en The Journal of Clinical Investigation en mayo de 2009.
  • Los cannabinoides modulan a la baja la expresión de los metaloproteinasas matriciales de tipo 2 lo que inhibe la invasión de células del glioma. Estudio publicado en el periódico Cancer Research en marzo de 2008.
  • Los cannabinoides y los gliomas, estudio publicado en el sitio Molecular Neurobiology en junio de 2007.
  • Los cannabinoides inhiben la génesis de los gliomas. Estudio publicado en el Journal of Biological Chemistry en Marzo de 2007.
  • Un estudio clínico piloto del THC sobre pacientes que padecen de glioblastoma multiforme recurrente. Los resultados fueron publicados en el British Journal of Cancer en junio de 2006.
  • El CBD inhibe la migración de las células de glioma humano gracias a un mecanismo independiente de los receptores de cannabinoides. Estudio publicado en el British Journal of Pharmacology en abril 2005.
  • Los cannabinoides inhiben la vía del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) en los gliomas. Estudio publicado en el Journal of Cancer Research en agosto de 2004.
  • Efectos anti-tumorales del CBD, un cannabinoide no psicoactivo, sobre líneas de células de glioma humano. Estudio publicado en el Journal of Pharmacology en noviembre de 2003.
  • Inhibición del crecimiento en forma viva del glioma por la activación selectiva del receptor de cannabinoides CB (2). Estudio publicado en el Journal of Cancer Research en agosto de 2001.

Marihuana contra el cáncer de mama

  • Acción anti-tumoral del Cannabidiol (CBD) en el cáncer de mama. Estudio publicado en la revista Molecular Oncology en Enero de 2015.
  • Enfocarse hacia las múltiples vías anti-tumorales de los cannabinoides conduce a la inhibición de estadificación avanzados del cáncer de mama. Estudio publicado en el British Journal of Pharmacology en junio de 2014.
  • El CBDA (forma ácida del CBD, que se encuentra en la planta fresca) inhibe la migración de las células del cáncer de mama de tipo MB-231. Estudio publicado en el periódico Toxicology Letters en noviembre de 2012.
  • Cannabinoides: una nueva esperanza en la terapia contra el cáncer de mama? Estudio publicado en la revista Cancer Treatment Reviews en junio de 2012.
  • Vías que permite al CBD de reducir la proliferación, la invasión y la metástasis de las células del cáncer de mama. Estudio publicado en el periódico Breast Cancer Research and Treatment en agosto 2011.
  • El CBD coordina la comunicación entre apoptosis y la autogamia lo que induce la muerte programada de las células del cáncer de mama. Estudio publicado en la revista Molecular Cancer Therapeutics en mayo de 2011.
  • Los cannabinoides disminuyen la progresión del cáncer relacionado con el gen ErbB2. Estudio publicado en el periódico Molecular Cancer en julio de 2010.
  • El CBD, un nuevo inhibidor de la expresión del gen Id-1 relacionado con el cáncer agresivo de mama. Estudio publicado en el periódico Molecular Research Therapeutics en Noviembre de 2007.
  • El THC inhibe el ciclo de progresión de las células de cáncer de mama por la regulación del gen Cdc2. Estudio publicado en el periódico Cancer Research en julio 2006.
  • La actividad anti-tumoral de los cannabinoides de la planta destaca el efecto del CBD sobre el carcinoma del seno. Estudio publicado en el periódico de la American Society for Pharmacology and Experimental Therapeutics en mayo de 2006.

Marihuana contra el Cáncer de la sangre (leucemias, mielomas, linfomas…)

  • Los efectos del CBD y su sinergia con el Bortezomib en las líneas de células de mieloma múltiple. Estudio publicado en el Internacional Journal of Cancer en diciembre de 2013.
  • Aumentar la actividad del CBD y de otros cannabinoides contra la leucemia. Estudio publicado en el periódico Anticancer Research en octubre de 2013.
  • Un extracto de Marihuana para tratar la leucemia linfoblástica aguda de cromosoma de Filadelfia. Estudio publicado en la revista Case Reports in Oncology en septiembre de 2013.
  • Inhibición del crecimiento de células de linfoma, por la activación de los receptores de cannabinoides de tipo CB1 y CB2. Estudio publicado en la revista International Journal of Cancer en junio de 2008.
  • Acción de los cannabinoides en el linfoma de células de manto. Estudio publicado en la revista Molecular Pharmacology en noviembre de 2006.
  • Apoptosis de las células de leucemia de tipo Jurkat por el THC. Estudio publicado en el periódico Molecular Cancer Research en agosto de 2006.
  • Centrarse en los receptores de cannabinoides CB-2, una nueva terapia para tratar las enfermedades linfoblásticas malignas. Estudio publicado en el periódico Blood de la American Society of Hemmatology en julio 2002.

Ver VIDEO: https://youtu.be/TXKjRkkoIOU

Marihuana contra el cáncer del pulmón

  • Evaluación in vitro and in vivo de nanoparticulas de THC/PGLA en quimioterapia contra el cáncer. Estudio publicado en el International Journal of Pharmaceutics en Abril de 2105.
  • Los cannabinoides aumentan la destrucción de las células del cáncer del pulmón gracias a las células asesinas, linfocina activada transformada, gracias a la regulación de los receptores ICAM-1. Estudio publicado en la revista Biochemical Pharmacology en julio de 2014.
  • Los cannabinoides inhiben las capacidades de angiogénesis de las células endoteliales, por la liberación de tejidos inhibidores de los metaloproteinasas matriciales de tipo 1 de las células de cáncer del pulmón. Estudio publicado en la revista Biochemical Pharmacology en junio de 2014.
  • Las vías COX-2 y PPAR-y permiten al CBD inducir la apoptosis de las células del cáncer del pulmón humano. Estudio publicado en la revista Molecular Cancer Therapeutics en enero de 2013.
  • El CBD inhibe la invasión y la metástasis de las células del cáncer del pulmón, gracias a la expresión de la molécula de adhesión intercelular de tipo 1. Estudio publicado en el Journal of the Federation of American Societies for Experimental Biology en abril de 2012.
  • Los receptores de cannabinoides CB1 y CB2, nuevos objetivos sobre la inhibición del crecimiento y de la metástasis de las células del cáncer del pulmón no microcítica. Estudio publicado en la revista Cancer Prevention Research en enero de 2011.
  • El THC inhibe el factor de crecimiento epitelial (EGF) de migración de las células del cáncer del pulmón in vitro, así como su crecimiento y su metástasis in vivo. Estudio publicado en la revista Oncogène en julio 2007.

Cannabinoides contra el cáncer colorectal

  • La carcinogénesis del colon esta inhibida por el Cannabigerol (CBG), un cannabinoïde no psicoactivo resultante de la planta de Cannabis y antagonista del receptor TRPM8. Estudio publicado en la revista Carcinogenesis en Septembre de 2014.
  • Inhibición de la carcinogénesis del colon con un extracto estandarizado de Cannabis Sativa rico en CBD. Estudio publicado en la revista Phytomedecine en diciembre de 2013.
  • Efecto quimioprotector del fitocannabinoide no psicoactivo CBD en el cáncer del colon. Estudio publicado en la revista Journal of Molecular Medecine en agosto de 2012.
  • Los cannabinoides contra la inflamación intestinal y el cáncer. Estudio publicado en la revista Pharmacology Research en agosto de 2009.
  • Acción de los receptores de cannabinoides sobre el crecimiento del tumor colorectal. Estudio publicado por el Cancer Center de la Universidad de Tejas en julio 2008.

Marihuana contra el cáncer del estomago

  • La activación de los receptores de cannabinoides como tratamiento alternativo contra las células del cáncer del estomago resistentes al 5-Fluorouracil. Estudio publicado en el periódico Anticancer Research en junio de 2013.
  • Mecanismo antiproliferativo de los cannabinoides en las células del cáncer del estomago humano. Estudio publicado en el Journal of Cellular Biochemistry en Marzo de 2011.

Marihuana contra el cáncer de próstata

  • Los cannabinoides inhiben el crecimiento del carcinoma de la próstata, in vitro y en vivo: efectos pro-apoptóticas y mecanismos subyacentes. Estudio publicado en la revista British Journal of Pharmacology en diciembre de 2012.
  • Función de los cannabinoides en el cáncer de la próstata: perspectiva científica y aplicaciones clínicas potenciales. Estudio publicado en el Indian Journal of Urology en enero de 2012.
  • La Inducción de la apoptosis de las células del cáncer de la próstata y del colon por los cannabinoides, depende de la fosfatasa. Estudio publicado en la revista Anticancer Research en noviembre de 2011.
  • Efecto pro-apoptótico de los endocannabinoïdes sobre las células de cáncer de próstata. Estudio publicado en la revista Oncology Reports en Abril de 2015.

Marihuana contra el cáncer de hígado

  • Implicación de la vía PPAR y en la acción antitumoral de los cannabinoides en el carcinoma hepatocelular (CHC). Estudio publicado en la revista Cell Death and Disease en mayo de 2013.
  • Evaluación de los efectos antiproliferativo de los cannabinoides en las células hepatocarcinoma humano. Estudio publicado sobre en el sitio Informa Healthcare en febrero de 2013.
  • Acción anti-tumoral de los cannabinoides sobre el carcinoma hepatocelular. Estudio publicado en la revista Cell Death and Differentiation en abril de 2011.

Marihuana contra el cáncer del páncreas

  • Los cannabinoides inhiben el metabolismo energético e inducen la autofagia de las células del cáncer del páncreas. Estudio publicado en la revista Cell Death and Desease en Junio de 2013.
  • Los cannabinoides inducen la apoptosis de las células de tumor del páncreas. Estudio publicado en la revista Cancer Research en julio de 2006.

Marihuana contra el cáncer de la piel

  • Los receptores de cannabinoides, nuevos objetivos para el tratamiento del melanoma. Estudio publicado en el Journal of the Federation of American Societies for Experimental Biology en diciembre de 2006.
  • Inhibición del crecimiento y de la angiogénesis del tumor de la piel in vivo, por la activación de los receptores de cannabinoides. Estudio publicado en el Journal of Clinical Investigation, en enero de 2003.
  • Función diferenciada de los cannabinoïdes en la patogenia del cáncer de piel. Estudio publicado en la revista Life Science en octubre de 2015, los resultados de los investigadores confirman el valor de los cannabinoïdes exógenas para el tratamiento del melanoma.
  • Utilizar la autofagia citotóxica inferida por los cannabinoïdes para matar las células de melanoma. Estudio publicado en la revista International Journal of Molecular Sciences en Mayo de 2014.

Ver VIDEO: https://youtu.be/ut290EbcSnw

Marihuana contra otros tipos de cáncer

  • Vejiga: La marihuana reduce los riesgos de cáncer de la vejiga. Estudio publicado en el sitio Medscape en mayo de 2013.
  • Sarcoma de Kaposi: El CBD inhibe el crecimiento e induce la muerte celular programada del sarcoma de Kaposi asociada a la infección del endotelio por el virus Herpes. Estudio publicado en la revista Genes & Cancer en Julio 2012.
  • ORL (nariz, boca, garganta, oreja): Los cannabinoides como el THC son capaces de eliminar las células de cáncer ORL humano. Estudio realizado por el Departamento de Pediatría de la Universidad del Estado de New York, publicado en junio de 2010.
  • Vías biliares: El doble efecto del THC sobre las células de la colangiocarcinoma: actividad anti-invasión de baja concentración y inducción de la apoptosis de concentración más elevada. Estudio publicado en la revista Cancer Investigation en mayo de 2010.
  • Ovarios: Los receptores de cannabinoides como objetivos terapéuticos del cáncer de los ovarios. Estudio publicado en la web de la American Association for Cancer Research en 2006.

Para terminar, podemos destacar en estas publicaciones que la eficiencia de los cannabinoides contra el cáncer depende de la dosis utilizada: mientras más elevada sea la dosis, más importante será la acción. Como es difícil obtener concentraciones sanguinas elevadas y constantes de cannabinoides consumiendo la planta de marihuana de forma común (fumar, vaporizar…) la mayoría de los pacientes utilizan extracciones de cannabinoides, la más famosa de ellas es conocida como el aceite de Rick Simpson.

Os aconsejamos utilizar para vuestras extracciones una variedad de marihuana enriquecida en CBD, este cannabinoide no-psicoactivo parece ser el que posee las mejores propiedades anti-tumorales.

Agradecemos enormemente el trabajo de investigación del equipo del Pr Manuel Guzman de la Universidad Complutense de Madrid por sus trabajos actuales sobre la utilización de los cannabinoides contra el cáncer.

No dudéis a compartir estas informaciones en vuestro entorno, en particular si conocéis médicos (oncólogos…), de la investigación sobre el cáncer, así como obviamente con personas que padecen esta enfermedad y que buscan una terapia complementaria natural, eficaz y sin peligro.

La legislación actual sobre la marihuana medicinal no está adaptada a la información médica disponible hoy en día.

Ver VIDEO: https://youtu.be/Ju_6jgJNckU


LAS 5 PRINCIPALES FORMAS EN QUE EL CANNABIS AFECTA TU CICLO MENSTRUAL

CICLO MENSTRUALEl cannabis, con su rica gama de fitocannabinoides, como el THC y el CBD, se ha utilizado en la medicina tradicional en relación con la fertilidad y la reproducción. Actualmente, los científicos están empezando a descubrir lo importante que el sistema endocannabinoide es para los mecanismos biológicos que controlan estos procesos fundamentales.

 

El cannabis, con su rica gama de fitocannabinoides, como el THC y el CBD, se ha utilizado en la medicina tradicional en relación con la fertilidad y la reproducción. Actualmente, los científicos están empezando a descubrir lo importante que el sistema endocannabinoide es para los mecanismos biológicos que controlan estos procesos fundamentales.

Puede reducir la fertilidad durante la fase de ovulación

Se han realizado varios estudios para analizar la relación entre el sistema endocannabinoide y el ciclo reproductivo femenino. Se ha demostrado, en repetidas ocasiones, que los niveles del endocannabinoide fundamental anandamida varían radicalmente en varios momentos del ciclo menstrual.

Los niveles de anandamida parecen estar en su punto más alto en el momento de la ovulación, cuando el ovario libera el óvulo. Como la anandamida es un agonista de los receptores cannabinoides, se podría esperar que los niveles elevados de THC (que es también un agonista) no fueran necesariamente perjudiciales para la ovulación.

Sin embargo, unos cuantos estudios llevados a cabo en la década de 1970 y en los años 80 sugieren que el THC tiene una gran capacidad de bloquear la ovulación en muchos mamíferos, incluidos los primates (aunque no parece haber ningún estudio específico realizado en hembras humanas). Parece que el THC lo hace mediante la supresión de la producción de una hormona fundamental para el proceso de ovulación, conocida como la hormona luteinizante.

Al igual que ocurre con la mayoría de los aspectos de la ciencia de los cannabinoides, es necesario seguir investigando para establecer exactamente cuál es el vínculo entre el consumo de cannabis y la ovulación. Sin embargo, curiosamente parece que puede desarrollarse tolerancia al efecto de bloqueo de la ovulación del THC en las consumidoras habituales.

Puede reducir la menstruación dolorosa durante el ciclo menstrual

El cannabis se ha utilizado en la medicina natural tradicional de culturas de todo el mundo como un remedio para la dismenorrea o menstruación dolorosa. Como todo el mundo sabe, se cuenta que la reina británica Victoria habría consumido cannabis para aliviar los dolores que le producía la menstruación—y teniendo en cuenta que su médico personal fue el famoso médico del cannabis William B. O’Shaughnessy, ¡lo más probable es que esa historia sea cierta (y dado que ella le nombró caballero unos años más tarde, debió de agradecerlo de verdad)!

Hoy en día, las mujeres de todo el mundo siguen utilizando el cannabis para aliviar sus dolores menstruales, y experimentan un gran alivio subjetivo—sin embargo no se han realizado estudios formales que respalden su eficacia, y los procesos biológicos subyacentes implicados no se han definido.

Sin embargo, es bien sabido que el THC puede actuar como un potente agente analgésico y antinociceptivo (analgésico es un término general para calmante; los antinociceptivos específicamente evitan que los nervios detecten las señales de dolor). Además de esto, tanto el THC como el CBD tienen la capacidad de reducir la inflamación, lo que pueden contribuir a la reducción subjetiva del malestar.

Para los que buscan alivio del dolor sin los efectos psicoactivos del THC, el aceite de CBD puede ser una solución adecuada.

Suprime hormonas clave durante la fase premenstrual

Durante la fase premenstrual (también conocida como la fase lútea), las fluctuaciones hormonales pueden causar una amplia gama de síntomas que incluyen dolor, irritabilidad, cambios de humor, fatiga, e hinchazón. Es bien sabido que los niveles de ciertas hormonas, incluida la progesterona, aumentan de manera significativa durante esta fase (mientras que otras hormonas, incluyendo los estrógenos, disminuyen).

Durante años, los médicos han recetado progesterona suplementaria como tratamiento para el síndrome premenstrual severo, pero la investigación reciente indica que no es eficaz. De hecho, aunque, en general, se cree que los síntomas premenstruales anormales están relacionados con niveles bajos de progesterona en un momento en que deberían ser altos, algunas manifestaciones del síndrome premenstrual (el nombre dado al fenómeno por el que se experimentan síntomas anormalmente graves durante este tiempo) parecen, de hecho, estar relacionados con niveles de progesterona excesivos y niveles de estrógeno reducidos.

Resulta evidente que los síntomas premenstruales lo bastante graves como para clasificarlos como síndrome premenstrual son el resultado de las fluctuaciones y los desequilibrios hormonales. Además, no disponemos de pruebas que sugieran que el consumo de cannabis suprime el nivel de progesterona durante la fase lútea, además de alterar los niveles de otras hormonas importantes conocidas como prolactina y cortisol. Además de esto, el efecto inhibidor del THC en la hormona luteinizante, que comienza en el momento de la ovulación, también se ha observado durante la fase lútea (que es la ventana entre la propia ovulación y el comienzo del período menstrual).

Una vez más, aunque todavía no se han descrito completamente los mecanismos implicados, está claro que el sistema endocannabinoide desempeña algún tipo de papel, y que las mujeres que experimentan síntomas anormales en este momento se pueden beneficiar de terapias dirigidas a base de cannabinoides.

De hecho, hay infinidad de mujeres en todo el mundo que experimentan un alivio subjetivo con el uso de cannabis durante la fase premenstrual, aunque podría ser el resultado de los conocidos efectos relajantes y contra la ansiedad del cannabis, más que de la influencia directa sobre los niveles hormonales.

Puede reducir la duración del ciclo menstrual

Una vez más, se dispone de escasas pruebas de que el THC disminuya la duración del ciclo menstrual en las hembras humanas. En un estudio de 1986 sobre el efecto del THC en la hormona luteinizante, también se observó que la duración general de los ciclos menstruales se reducía en las mujeres a las que se había administrado cannabis en comparación con las que recibieron placebo.

Por lo tanto, hay que llevar a cabo más investigaciones al respecto antes de que se pueda decir, con algún grado de certeza, cómo y si la duración del ciclo menstrual se ve afectada en las hembras humanas. Al igual que ocurre con el efecto de bloqueo de la ovulación del THC, puede que se desarrolle tolerancia rápidamente a cualquier efecto posible.

Curiosamente, los estudios más antiguos en primates no humanos indican que el THC puede alterar la duración del ciclo, pero no necesariamente acortarlo: en un estudio de 1980 en monos Rhesus, la muestra tratada con THC presentaba un aplastante y considerable aumento en la duración del ciclo. Una de las monas tenía un ciclo que duraba 145 días, ¡en comparación con los habituales 30!

Puede afectar a la implantación del embrión en el útero

Se han publicado varios estudios importantes durante la última década que investigan la influencia que con tanta precisión ejerce el sistema endocannabinoide sobre varios procesos clave relacionados con la concepción y el principio del embarazo.

Varios de estos estudios han descubierto que los niveles de anandamida fluctúan drásticamente a lo largo del ciclo menstrual, y que los niveles están en su punto más bajo durante la “ventana de implantación” (la pequeña ventana de tiempo, durante la que el embrión puede implantarse con éxito en el endometrio del útero, que suele producirse dura unos tres días, y comienza de seis a nueve días después de la ovulación).

En los estudios en los que la anandamida se ha incrementado artificialmente en esta etapa, por lo general no se produce la implantación. Teniendo en cuenta que tanto la anandamida como el THC son agonistas de los receptores cannabinoides, parece tener sentido que el consumo de THC durante la ventana de implantación podría causar el mismo efecto (sin embargo, este concepto es demasiado simplista, y no se cumple necesariamente con un sistema tan complejo como el sistema EC).

Sin embargo, hasta que se realicen nuevas investigaciones que aclaren totalmente la relación, la posibilidad de que el uso de cannabis con un alto contenido en THC pudiera impedir que un óvulo fertilizado se implante en el endometrio durante la ventana de implantación significa que es muy recomendable que las consumidoras de cannabis que deseen quedarse embarazadas dejen de consumir cannabis por lo menos 24 horas antes de que empiece la “ventana de implantación”.

El hecho de que el THC parece tener la capacidad no sólo de inhibir la ovulación, sino también de impedir la implantación de óvulos fertilizados en el endometrio, sugiere que el THC o los compuestos similares podrían tener potencial para utilizarse como base para fármacos anticonceptivos no hormonales.

Como parece ser que el hecho de que se desarrolle tolerancia es un problema propio del THC, probablemente haya mejores candidatos para la investigación específica. Después de todo, si el uso constante de THC fuera suficiente para evitar el embarazo, las tasas de fecundidad serían drásticamente menores en las grandes consumidoras de cannabis en comparación con la población general, ¡y no hay nada que indique que así sea!

Sin embargo, hay pruebas sustanciales de que el consumo de cannabis aumenta el placer sexual en los usuarios, lo que podría en cierto modo contrarrestar cualquier efecto negativo sobre las tasas de fertilidad…


EL CANNABIS Y LA MENOPAUSIA

La menopausia es el término utilizado para referirse a la etapa de la vida en la que una mujer deja de menstruar y pierde la capacidad de tener hijos permanentemente. Estrictamente, la menopausia se refiere al momento en el que una mujer no ha experimentado un período menstrual durante doce meses. Los años de trastornos biológicos antes y después de este momento se conocen como la “perimenopausia”.

 

El sistema endocannabinoide desempeña un papel fundamental en todos los aspectos de la fertilidad femenina, desde la fecundidad inicial, a la implantación del embrión en desarrollo en el endometrio, hasta la administración de endocannabinoides a través de la leche materna. Además de todo esto, el sistema EC también juega un papel esencial en el cese de la fertilidad.

¿Qué es la menopausia?

La menopausia es el término utilizado para referirse a la etapa de la vida en la que una mujer deja de menstruar y pierde la capacidad de tener hijos permanentemente. Estrictamente, la menopausia se refiere al momento en el que una mujer no ha experimentado un período menstrual durante doce meses. Los años de trastornos biológicos antes y después de este momento se conocen como la “perimenopausia”.

Antes de la perimenopausia, durante una fase conocida como la premenopausia, las mujeres empiezan a experimentar irregularidades en su ciclo menstrual y los niveles de hormonas comienzan a fluctuar. La etapa premenopáusica puede durar varios años antes del inicio de la perimenopausia y puede comenzar a afectar a una mujer a los treinta y cinco años de edad.

Durante la posmenopausia (los años posteriores a la menopausia), en general, las mujeres experimentan niveles más bajos de hormonas reproductivas, junto con una mayor propensión a las infecciones del tracto urinario, aumento de peso y otras complicaciones de salud.

Los síntomas de la perimenopausia

Durante la perimenopausia, que normalmente se produce entre los 45 y los 55 años de edad, se producen diferentes síntomas desagradables y en ocasiones debilitantes. Estos síntomas se pueden dividir en tres tipos: vaginal/uterino, físicos y psicológicos.

Los síntomas vaginales/uterinos incluyen sequedad vaginal, dolor durante el coito y vaginitis atrófica (una enfermedad por la cual las membranas mucosas de la vagina, vulva y tejidos relacionados se vuelven más finos y pierden elasticidad).

Entre los síntomas físicos se incluyen la sudoración nocturna, palpitaciones, mareos, dolores de cabeza, rigidez, dolor de espalda, dolor en los pechos, incontinencia urinaria, sudoración nocturna, insomnio y sofocos. Los síntomas psicológicos comprenden ansiedad, depresión, falta de concentración, problemas de memoria, cambios de humor y pérdida de la libido.

La menopausia y el sistema endocannabinoide

Se ha realizado una relativa gran cantidad de investigaciones sobre el complejo papel que el sistema endocannabinoide desempeña en la fertilidad femenina en general, incluso en el inicio de la menopausia. Las investigaciones realizadas han demostrado que, durante la transición a la menopausia, se producen varios cambios fundamentales en el sistema endocannabinoide y en los sistemas biológicos relacionados.

La menopausia conlleva un mayor riesgo de osteoporosis, que se cree que está relacionado con las alteraciones en la función del sistema de EC en el sistema esquelético. En un estudio de 2011, se descubrió que en los osteoclastos (las células responsables de la resorción o reabsorción ósea) de mujeres postmenopáusicas con diagnóstico de osteoporosis, una sobreexpresión de los receptores CB2 provocaba hiperactividad de los osteoclastos, haciendo que la masa ósea se reabsorbiese con demasiada rapidez.

La menopausia también afecta a la sensibilidad del cuerpo a la insulina y se sabe que causa resistencia a la insulina (lo que a su vez puede conducir al desarrollo de diabetes de tipo II) en una importante proporción de mujeres posmenopáusicas. Además, un estudio canadiense elaborado en 2013 constató que en las mujeres posmenopáusicas obesas, aquellas que presentaban resistencia a la insulina también mostraban niveles más altos del endocannabinoide 2-AG en sangre, niveles más bajos de anandamida y niveles elevados de actividad del receptor CB1 en comparación con aquellas que presentaban sensibilidad a la insulina.

La relación entre el sistema endocannabinoide, la transición a la menopausia y el riesgo de aumento de peso merece ser estudiada en mayor profundidad. En un estudio previo, realizado en 2005 en Alemania, se averiguó que en las mujeres posmenopáusicas, las mujeres obesas presentaban un aumento importante tanto de la anandamida como de 2-AG en comparación con las no obesas. Asimismo, en las mujeres obesas se observó una reducción correspondiente en los niveles de la enzima FAAH, enzima que resulta de la degradación de los endocannabinoides.

¿Cómo afectan las variaciones genéticas del sistema EC a la menopausia?

También hay elementos genéticos que controlan la función del sistema endocannabinoide en los momentos clave del ciclo de la vida reproductiva de la mujer. La investigación ha demostrado que las mujeres que poseen ciertos polimorfismos de un solo nucleótido (SNP) difieren en su respuesta física a la menopausia, en formas determinadas por la función del sistema EC.

Un estudio de 2010 sobre las mujeres posmenopáusicas en Polonia constató que aquellas que poseían un SNP específico, A3813G, del gen que codifica la expresión del receptor cannabinoide tipo I eran más propensas a experimentar una mayor concentración de tejido adiposo en el torso central (obesidad androide).

En 2011, el mismo equipo de investigación polaco realizó otro estudio en el que descubrieron que un SNP diferente, RS2023239, del gen CNR1 puede relacionarse con un aumento del “índice de andrógenos libres” en las mujeres posmenopáusicas que lo poseen. Los niveles elevados de andrógenos libres (hormonas reproductivas masculinas como la testosterona) pueden, a su vez, relacionarse con un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

¿Cómo puede ayudar el cannabis a las mujeres menopáusicas?

Los receptores CB2 de los osteoclastos participan en el desarrollo de la osteoporosis, y se ha demostrado que los SNPs del gen CNR2, que codifica la expresión de los receptores CB2, están estrechamente relacionados con el desarrollo de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas.

Además de esto, ahora también se tiene constancia de que los receptores CB1 realizan una función en el desarrollo de la osteoporosis. En un estudio de 2005, los ratones con receptores CB1 inactivados presentaban una mayor masa ósea y estaban protegidos frente a la pérdida ósea inducida por la ovariectomía. Varios estudios más también han demostrado que los antagonistas de los receptores CB2 disminuyen la pérdida de masa ósea. Por lo tanto, la inactivación de los receptores CB parece ser clave para reducir la tasa excesiva de reabsorción ósea que causa la osteoporosis.

Aumento de peso

Aunque se dispone de una investigación limitada sobre la función del sistema EC alterado en mujeres posmenopáusicas obesas, parece ser que no hay estudios específicos sobre la capacidad de los cannabinoides para controlar, o revertir, el aumento de peso en tales casos. Sin embargo, en términos generales, parece que los bloqueadores de los receptores CB también son claves para controlar este síntoma.

Varios estudios han demostrado que el agonista inverso selectivo sintético del receptor CB1, rimonabant, puede causar pérdida de peso en los seres humanos, pero el medicamento se ha retirado del mercado ya que puede producir graves efectos secundarios psiquiátricos, entre los que se incluyen las ideas suicidas.

Sin embargo, la prevalencia de la obesidad en los consumidores de cannabis es mucho menor que en la población general, un hecho potencialmente atribuible a un efecto sinérgico del THC combinado con el CDB. Por lo tanto, el cannabis medicinal no sintético pueden resultar tan eficaz o incluso más eficaz que cualquier cannabinoide sintético y presenta muchos menos posibles efectos secundarios.

Insomnio

Una vez más, no existen estudios específicos sobre la capacidad del cannabis para aliviar el insomnio en las mujeres menopáusicas, pero se dispone de varios estudios que demuestran la capacidad de diversos cannabinoides y cannabinoides sintéticos, que incluyen la anandamida y el Marinol, el análogo del THC, para acelerar el inicio del sueño, mejorar el descanso durante el sueño y reducir la probabilidad de despertarse en mitad del sueño, como se indica en este análisis de 2007.

Resistencia a la insulina

Se han realizado varios estudios sobre la relación entre el sistema endocannabinoide, la resistencia a la insulina y el desarrollo de la diabetes. Parece ser que los bloqueadores de los receptores CB son la clave para controlar la resistencia a la insulina, ya que los ratones a los que se ha suprimido los receptores CB2 presentan una reducida resistencia a la insulina, y se ha demostrado, en repetidas ocasiones, que los bloqueadores de los receptores CB1 intervienen en la resistencia a la insulina inducida por la dieta.

Dolor

Una vez más, durante décadas, se han publicado innumerables estudios sobre la capacidad del cannabis y de los cannabinoides para controlar el dolor, y parece ser que el consenso general es que los agonistas de los receptores CB son más útiles que los bloqueadores en el tratamiento del dolor. Se ha demostrado que ambos, los agonistas de los receptores CB1, como la anandamida, y los agonistas de los receptores CB2, como el AM1241 sintético, ejercen un efecto antinociceptivo en casos de dolor crónico.

Ansiedad

El papel exacto del sistema EC en la mediación de la ansiedad sigue siendo un tanto polémico, y parece depender de la dosis. Las dosis bajas de agonistas de los receptores CB parecen inducir un efecto ansiolítico, mientras que las dosis altas ejercen el efecto contrario. Además, la inactivación o supresión del receptor CB1 parece inducir efectos ansiogénicos.

Pérdida de la libido

Se ha demostrado que el agonista inverso del receptor CB1, AM251, aumenta la motivación sexual, la proceptividad y la receptividad en ratas hembras, lo que sugiere un posible papel de los bloqueadores de los receptores CB1 en el tratamiento de la pérdida de la libido en el sexo femenino humano.

¿Podría empeorar el cannabis alguno de los síntomas de la menopausia?

Sequedad de las membranas

El cannabis está, sin duda, relacionado con la xerostomía (sequedad bucal). También se ha relacionado, ampliamente, con la sequedad vaginal en la prensa popular, aunque parece no haber ninguna base para esta afirmación. Un estudio de 2009 titulado “El cannabis y la Salud Sexual” parece ser la base, pero si el estudio se analiza más detenidamente, resulta evidente que la relación entre el consumo de cannabis y la sequedad vaginal, de hecho, no era suficiente para alcanzar relevancia estadística. Además, el mecanismo de la lubricación vaginal se diferencia, de manera fundamental, del de la salivación.

De hecho, hay pruebas de que el cannabis puede, de hecho, aumentar la excitación sexual, lo que probablemente tenga un efecto más beneficioso que perjudicial sobre los procesos naturales de lubricación vaginal.

Palpitaciones del corazón

Aunque no existe un gran consenso al respecto, al parecer el cannabis puede desencadenar episodios cardiovasculares agudos en individuos susceptibles. Parece que los agonistas, como el THC, son más propensos a estar implicados en este tipo de episodios, por lo que puede ser recomendable evitar el THC si se sufren palpitaciones del corazón, sobre todo si hay algún riesgo debido a cualquier problema de salud anterior.

En general, parece que los bloqueadores de los receptores CB son más útiles para el tratamiento de los trastornos relacionados con la menopausia, entre los que se incluye la osteoporosis, el aumento de peso y la pérdida de la libido, mientras que los agonistas, tales como el THC, son más útiles en el tratamiento del dolor, la ansiedad y el insomnio.

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 LOS 3 BENEFICIOS MÁS IMPORTANTES DEL CANNABIS CONTRA LA EPILEPSIA

La epilepsia se refiere a un grupo de trastornos caracterizados por crisis recurrentes, que pueden ir acompañadas de convulsiones. El cannabis y las terapias a base de cannabis han demostrado tener efectos beneficiosos en varios tipos de epilepsia, a través de diferentes mecanismos biológicos. Cerca del 60% de todas las crisis epilépticas son convulsivas, lo que significa que van acompañadas de convulsiones que se caracterizan por las contracciones rápidas, e involuntarias, de los músculos que pueden hacer que todo el cuerpo sufra temblores o sacudidas sin control. El tipo más común es la convulsión tónico-clónica, que consiste en un corto período de inmovilidad seguido de un temblor incontrolable. Ambos ataques epilépticos, los acompañados por convulsiones, y los que no, son causados por una actividad excesiva en las neuronas del cerebro. Si la actividad es grave y prolongada, las convulsiones pueden ocasionar daños en el tejido cerebral, sobre todo en los niños pequeños, cuando el cerebro todavía está en desarrollo. El síndrome de Dravet es sólo uno de los tipos de epilepsia que aparecen durante la infancia y que pueden causar daños neurológicos.

 

La epilepsia se refiere a un grupo de trastornos caracterizados por crisis recurrentes, que pueden ir acompañadas de convulsiones. El cannabis y las terapias a base de cannabis han demostrado tener efectos beneficiosos en varios tipos de epilepsia, a través de diferentes mecanismos biológicos.

Anticonvulsivo

Cerca del 60% de todas las crisis epilépticas son convulsivas, lo que significa que van acompañadas de convulsiones que se caracterizan por las contracciones rápidas, e involuntarias, de los músculos que pueden hacer que todo el cuerpo sufra temblores o sacudidas sin control. El tipo más común es la convulsión tónico-clónica, que consiste en un corto período de inmovilidad seguido de un temblor incontrolable. Ambos ataques epilépticos, los acompañados por convulsiones, y los que no, son causados por una actividad excesiva en las neuronas del cerebro. Si la actividad es grave y prolongada, las convulsiones pueden ocasionar daños en el tejido cerebral, sobre todo en los niños pequeños, cuando el cerebro todavía está en desarrollo. El síndrome de Dravet es sólo uno de los tipos de epilepsia que aparecen durante la infancia y que pueden causar daños neurológicos.

Hace siglos, si no milenios, que los seres humanos conocen las propiedades anticonvulsivas del cannabis. En 1947, los investigadores modernos analizaron las propiedades anticonvulsivantes de los cannabinoides. En un primer estudio, realizado en la Universidad de Sydney en 1974, se demostró que delta–THC administrado en dosis elevadas tenía un efecto anticonvulsivo en ratones, a los que se les había hecho sufrir convulsiones administrándoles descargas eléctricas y químicas. Se observó que el CDB aumentaba este efecto del delta–THC, aunque los investigadores no pudieron comprobar que el CDB fuese eficaz por si mismo.

Desde entonces, varios estudios han demostrado que, de hecho, el CDB posee propiedades anticonvulsivas importantes por si solo, además de potenciar los efectos de delta–THC. Un estudio, elaborado en 2001, demostró que delta–THC y el análogo sintético de delta- THC, WIN 55.212-2, ejercen un efecto al agonizar los receptores CB1. El CDB ejerce sus efectos de una forma diferente, ya que no agoniza el receptor CB1 sino que actúa como un antagonista débil. Debido a su efecto sobre los receptores CB1 del sistema nervioso central, delta–THC en realidad puede causar convulsiones en casos raros, mientras que el CDB no parece tener este efecto secundario debido a su mecanismo de acción independiente.

Aún no se ha establecido el mecanismo exacto utilizado por el CDB para controlar las convulsiones, pero está más que demostrado que resulta muy eficaz en el tratamiento de diversos tipos de epilepsia, entre los que se incluye el síndrome de Dravet en los niños pequeños, y ha ganado terreno, rápidamente, como posible tratamiento debido a su falta de psicoactividad.

neuroprotector

A medida que avanza la investigación del sistema endocannabinoide, queda claro que éste desempeña un papel importante en la regulación de la duración y frecuencia de las convulsiones, de hecho, algunos investigadores creen que la epilepsia podría ocurrir como resultado de un desequilibrio inherente del sistema endocannabinoide (una supuesta enfermedad conocida como deficiencia endocannabinoide clínica), que podría surgir debido a una lesión cerebral, infección o predisposición genética.

En 2008, un estudio publicado en la revista Nature indicó que los pacientes que sufren epilepsia del lóbulo temporal parecían tener sistemas endocannabinoides disfuncionales. Como su propio nombre indica, la epilepsia del lóbulo temporal afecta al lóbulo temporal del cerebro, y por lo general produce crisis sin convulsiones que implican algún grado de perturbación sensorial (visual, auditiva, olfativa o gustativa incluso), aunque también puede producir convulsiones tónico-clónicas en los casos graves.

La causa común de las crisis convulsivas, y no convulsivas, es la excitación excesiva de las neuronas del cerebro, y la zona del cerebro que se ve afectada varía según el tipo de epilepsia. En pacientes sanos, se cree que los cannabinoides endógenos anandamida y 2-AG desempeñan un papel fundamental en la regulación del nivel de excitación neuronal, reduciendo así la probabilidad de que se desencadene un ataque. De este modo, en los pacientes que poseen un sistema endocannabinoide disfuncional, el cannabis y las terapias a base de cannabis pueden dirigirse, realmente, a la causa de la epilepsia y proporcionar un efecto neuroprotector que reduce la gravedad y la frecuencia de los síntomas.

El estado epiléptico

En casos muy graves de epilepsia, se puede producir una enfermedad conocida como status epilepticus o estado epiléptico. El estado epiléptico puede implicar crisis convulsivas, o no convulsivas, que o bien duran un período de más de cinco minutos cada una, o se producen con una frecuencia de más de un ataque cada cinco minutos sin recuperar la plena conciencia entre los mismos. Si al paciente no se le proporciona atención médica inmediata, durante un episodio de estado epiléptico, la pérdida prolongada de la función normal del cerebro puede ocasionar daño cerebral, o incluso la muerte. Si se proporciona una atención médica adecuada, los pacientes epilépticos suelen sobrevivir a un episodio de estado epiléptico sin mayores complicaciones.

El estado epiléptico suele tratarse con benzodiazepinas o barbitúricos. Ambas clases de fármacos son conocidos porque suelen producir una gran debilidad como efecto secundario, y están lejos de ser efectivos en general. Sin embargo, hay pruebas de que los cannabinoides, concretamente los agonistas de los receptores CB1, como la anandamida, delta–THC, y el análogo sintético WIN 55.212-2, pueden proporcionar una mayor protección contra el estado epiléptico. En un estudio de 2006 publicado en el Journal of Pharmacology, WIN 55.212-2 demostró la capacidad de suprimir completamente todos los ataques, incluyendo los episodios prolongados asociados al estado epiléptico. El estudio también señaló que WIN 55.212-2 superaba con creces a la fenitoína y al fenobarbital a la hora de suprimir el estado epiléptico.

A partir de éste y otros estudios afines, realizados durante la última década aproximadamente, se ha demostrado que los agonistas de los receptores CB1 son de fundamental importancia para suprimir las convulsiones, y prevenir la aparición de un estado epiléptico. Asimismo, se ha constatado que en los pacientes epilépticos, el que exista un desequilibrio en el sistema endocannabinoide aumenta la frecuencia y la gravedad de las convulsiones. En un artículo de 2007, se observó que si, a las neuronas epilépticas, se les administraba antagonistas de los receptores CB1, se producía una actividad epiléptica continua, como la que se produce en los pacientes con estado epiléptico. Sin embargo, si se las trataba con agonistas de los receptores CB1, la actividad excesiva se detenía. Por el contrario, cuando las neuronas no epilépticas recibieron tratamiento con antagonistas de los receptores CB1, no se produjo ningún tipo de actividad excesiva parecida al estado epiléptico.

Por lo tanto, es evidente que tanto delta–THC como el CBD desempeñan un papel importante en el control de los ataques de la epilepsia. Sin embargo, aún no se entienden completamente los respectivos mecanismos de acción, en particular en el caso del CDB, que ejerce su efecto utilizando medios que no dependen de los principales receptores cannabinoides. Sin embargo, los productos de CBD han experimentado un aumento de su popularidad en los últimos tiempos, a medida que la investigación respalda sus beneficios terapéuticos.

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FIBROMIALGIA

La fibromialgia es uno de esos trastornos de causa desconocida pero de síndrome altamente discapacitante que, precisamente por desconocerse su etiopatogenia (causas), sumado a la falta de tratamientos específicos eficaces, a la medicina le ha costado reconocer como enfermedad. Recientemente acaba de publicarse un estudio de tipo “naturalista” (observacional) realizado en Barcelona, en el que se han evaluado los beneficios percibidos de la automedicación con cannabis en un grupo de mujeres que padecen esta enfermedad.

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es uno de esos trastornos de causa desconocida pero de síndrome altamente discapacitante que, precisamente por desconocerse su etiopatogenia (causas), sumado a la falta de tratamientos específicos eficaces, a la medicina le ha costado reconocer como enfermedad. Recientemente acaba de publicarse un estudio de tipo “naturalista” (observacional) realizado en Barcelona, en el que se han evaluado los beneficios percibidos de la automedicación con cannabis en un grupo de mujeres que padecen esta enfermedad. Se trata de uno de esos raros estudios científicos cuyos resultados pueden ser de inmediata utilidad clínica tanto para los pacientes como para los médicos.

Se piensa que la fibromialgia es un trastorno de origen neuropático, esto es, que está causado por una alteración en el sistema nervioso. Si bien hay distintas teorías que tratan de aproximarse a la explicación de las causas, hoy en día está unánimemente asumido que se trata de una enfermedad de origen orgánico, con causas físicas reconocidas a pesar de que no existan, de momento, marcadores clínicos en los que pueda basarse un diagnóstico y éste se realice basándose únicamente en las manifestaciones clínicas que refieren los pacientes. Estas teorías van desde una desregulación de los sistemas de neurotransmisión (principalmente dopamina y serotonina), hasta una disfunción en los mecanismos fisiológicos de la regulación del estrés (lo que se conoce en jerga médica como eje hipotálamo-hipofisiario-adrenal).

Tratamiento con Cannabis

Otras teorías explican los síntomas por una alteración del sistema inmunitario. Sea como fuere, el tratamiento con cannabis parece encajar con cada una de estas teorías, ya que, por ejemplo, se sabe que el sistema endocannabinoide está implicado en funciones fisiológicas que incluyen la regulación de los sistemas dopaminérgicos y serotoninérgicos, en la regulación de la respuesta fisiológica de estrés y, además, el sistema inmune está ricamente poblado de receptores CB2, por lo que es altamente influenciable por los cannabinoides, tanto endógenos como exógenos. De hecho, el principal síntoma de la fibromialgia es un bajísimo umbral al dolor y la sensación subjetiva de dolor está mediada, entre otros, por estos tres procesos fisiológicos mencionados, por lo que, independientemente de cuáles sean las causas, resulta coherente pensar que el tratamiento de la fibromialgia con cannabinoides puede ser una opción terapéutica a contemplar. Máxime cuando otros trastornos que también cursan con dolor neuropático y que tienen como base etiológica alteraciones inmunitarias, como es la esclerosis múltiple, son tratados con cannabinoides (el Sativex, el primer fármaco comercializado basado en extractos de cannabis, ha sido recientemente autorizado en España precisamente para el tratamiento de la esclerosis múltiple).De hecho, hay todo un variado grupo de síndromes clínicos funcionales para los que no se ha encontrado por el momento una explicación médica clara, como son la migraña o el colon irritable, y entre los que se encuentra la fibromialgia, y en los cuales el tratamiento con cannabis se ha mostrado útil en algunos pacientes. Por ello, el investigador Ethan Russo ha propuesto como explicación que la causa común de estos trastornos se basa en una desregulación del sistema cannabinoide endógeno (http://es.scribd.com/doc/43672268/Clinical-Endocannabinoid-Deficiency-CECD-Russo), lo cual si bien de momento no es más que otra hipótesis más de explicación de estos síndromes clínicos, debido a que comparten un cierto nivel de eficacia en el tratamiento con cannabis, de momento parece la idea más plausible. Otros síntomas propios de la fibromialgia, aparte del dolor, que como se ha dicho es el síntoma principal, son cansancio crónico, rigidez matutina, sueño constante y problemas afectivos.

El estudio en cuestión, desarrollado desde el Institut Municipal d’Investigació Mèdica de Barcelona, se ha publicado en la revista científica de acceso gratuito PLoS One (http://www.plosone.org/article/info:doi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0018440).

Estudios y estadísticas al respecto

Participaron en él un total de 56 mujeres, con una media de 50 años de edad, aquejadas de fibromialgia, de las cuales la mitad (28) tomaban cannabis con fines de automedicación y la otra mitad no. Todas las mujeres tenían un grado de enfermedad entre moderado y severo de acuerdo con los criterios del Colegio Americano de Reumatología. Las mujeres fueron reclutadas en quince asociaciones distintas de pacientes aquejados de fibromialgia y de un club de consumidores de cannabis, todos de Barcelona. Ambos grupos estaban equiparados en variables sociodemográficas, en manifestaciones clínicas de la enfermedad (tipos de síntomas sufridos) y en tratamientos farmacológicos recibidos tanto alopáticos como basados en medicinas complementarias. El 40% de las mujeres del grupo cannabis tenía una historia de consumo de menos de 1 año; el 32%, de entre 1 y 3 años, y el restante 29%, de más de 3 años. Solamente 8 mujeres de las 28 habían consumido cannabis con fines recreativos previamente a tener la enfermedad. Todas las pacientes consumían marihuana: el 54% la fumaba, el 46% la consumía cocinada y el 43% combinaba ambas prácticas. 11 mujeres tomaban a diario; 5, entre 2 y 4 días por semana; 3, menos de 2 días por semana, y 8, sólo ocasionalmente. Cada toma implicaba entre 1 y 2 cigarrillos para las mujeres que lo fumaban y en una cucharada cuando era comida. 12 mujeres fumaban 1 cigarrillo de marihuana por día; 5, entre 2 y 3, y 3, más de 3 por día. Respecto a las fuentes de suministro, 14 mujeres conseguían la marihuana a través de la familia y los amigos; 7, del mercado ilícito; 5, proveniente de autocultivos, y 2 se proveían en una asociación de consumidores. De entre todas las mujeres del grupo cannabis, 19 tenían informados a sus médicos acerca de sus consumos. Por último, 19 (68%) de las mujeres del grupo cannabis refirieron haber disminuido los tratamientos farmacológicos de prescripción médica gracias a la automedicación con cannabis. Las pacientes que usaban cannabis como automedicación lo utilizaban tanto para aliviar el dolor como para reducir los demás síntomas asociados a la fibromialgia.

A ambos grupos se les administró una serie de escalas para evaluar el grado de severidad de la enfermedad: el “Cuestionario de impacto de la fibromialgia” (http://www.institutferran.org/documentos/FIQ_espa%C3%B1ol_IFR.pdf), el “Índice de calidad de sueño de Pittsburg” (http://www.drmonteverde.net/files/GMM_2008-…pdf) y un cuestionario de calidad de vida llamado “SF-36” (http://www.chime.ucla.edu/measurement/SF-36%20Spain.pdf). Además, a las mujeres del grupo cannabis se les pidió que indicaran, en una escala de 1 a 5, el alivio percibido por el consumo de cannabis en una serie de síntomas: dolor, problemas de sueño, rigidez muscular, trastornos del estado de ánimo, ansiedad, dolores de cabeza, cansancio, cansancio matutino y trastornos digestivos. Las pacientes refirieron alivio en casi todos estos síntomas en proporciones que iban desde el 81% para los trastornos del sueño hasta el 14% para el dolor de cabeza. Ninguna mujer puntuó en empeoramiento de síntomas secundarios al consumo. También se les pidió que puntuaran de 0 a 100, dos horas antes y dos horas después de consumir, el alivio en una serie de síntomas: dolor, rigidez, relajación, somnolencia, bienestar. Para todos estos síntomas hubo una mejoría significativa comparando las puntuaciones tras dos horas después del consumo en relación con las dos horas previas al mismo. Por último, de las tres escalas arriba mencionadas administradas a todas las pacientes, sólo en la subescala “salud mental” del SF-36 hubo diferencias entre los grupos, siendo mejor la puntuación para el grupo de cannabis, lo cual implica que los beneficios subjetivos referidos no se manifiestan necesariamente en una mejora clínica. Futuras investigaciones deberán dilucidar, pues, si el beneficio referido por las pacientes con fibromialgia automedicadas con cannabis es relevante desde un punto de vista clínico.

Cannabis vs Tratamientos farmacológicos

En resumen, se trata de un estudio naturalista, lo cual tiene sus limitaciones intrínsecas a la hora de extraer conclusiones definitivas, pero a la vez una alta validez ecológica, en el sentido de reflejar bien la cotidianeidad de las pacientes con este tipo de patología. Conviene destacar, en cualquier caso, que las pacientes del grupo cannabis eran refractarias a tratamientos habituales y que habían llegado al cannabis como última opción. Sería interesante investigar si, en mujeres con la enfermedad menos resistente al tratamiento, el cannabis podría ser de mayor utilidad que los tratamientos farmacológicos al uso, que tiene mayores efectos secundarios. En cualquier caso, el hecho de que gracias al consumo hubieran reducido otras medicaciones, no manifestaran sufrir efectos secundarios importantes secundarios al consumo y subjetivamente percibieran un alivio en la mayoría de los síntomas sufridos, teniendo en cuenta que las medicaciones al uso muestran poca eficacia en el tratamiento de los síntomas, encontrar algún tipo de alivio a un coste fisiológico despreciable puede suponer ya por sí solo un gran avance en el tratamiento de su enfermedad. Y ya, en otro orden de cosas, estudios como éstos permitirán en el futuro esclarecer si enfermedades como la fibromialgia se deben a una desregulación del sistema endocannabinoide y así ganar en conocimiento acerca de la etiopatogenia de esta altamente discapacitante enfermedad.

Autor: José Carlos Bouso

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Los 6 beneficios más importantes del cannabis para la migraña

La migraña crónica es una enfermedad dolorosa y debilitante que afecta hasta un 5% de la población mundial. El mecanismo biológico responsable de la migraña aún no se entiende completamente, pero se sabe que está fundamentalmente relacionado con la señalización de la serotonina. Se ha demostrado que el cannabis, que también afecta al sistema de serotonina, reduce los síntomas.

La migraña crónica es una enfermedad dolorosa y debilitante que afecta hasta un 5% de la población mundial. El mecanismo biológico responsable de la migraña aún no se entiende completamente, pero se sabe que está fundamentalmente relacionado con la señalización de la serotonina. Se ha demostrado que el cannabis, que también afecta al sistema de serotonina, reduce los síntomas.

Analgésico

El beneficio más inmediato y evidente del cannabis para los pacientes de migraña es su capacidad para reducir el dolor, que puede ser intenso e incluso llega a inmovilizar a muchos enfermos. Se cree que los propios cannabinoides endógenos del cuerpo, tales como la anandamida, reducen el dolor de la migraña mediante la regulación de la entrada de señales de dolor en el cerebro a través de los receptores CB1.

En un artículo de 2013 publicado en The Journal of Neuroscience, se demostró que los enfermos que padecen migraña crónica experimentan dolor debido a la sensibilización de las vías nociceptivas trigémino vasculares (vías de los nervios trigémino vasculares sensibles al dolor situados en el cráneo). Se sabe que los cannabinoides inhiben las respuestas al dolor de los nervios trigémino vasculares, lo que nos indica la existencia de una vía a través de la cual el cannabis puede reducir el dolor de la migraña.

Al igual que los nervios craneales, los receptores CB1 de las neuronas que rodean el tronco encefálico son antagonizados por los endocannabinoides para inhibir la transmisión de los estímulos de dolor desde el tronco cerebral a otras partes del cerebro, proporcionando finalmente un doble beneficio para las personas que sufren migraña.

Inhibidor de la serotonina

Desde hace tiempo se sabe que existe una relación entre el sistema de señalización de la serotonina y la incidencia de la migraña. Inmediatamente antes de sufrir un ataque, los niveles de serotonina aumentan drásticamente, y después del ataque, caen a niveles inferiores a lo normal.

En 1985, se publicó un estudio en el que se investigaron los efectos de ?? THC y CBD en la liberación de serotonina de las plaquetas de la sangre que se habían incubado con plasma obtenido de pacientes que sufren episodios de migraña. Se llegó a la conclusión de que ??-THC, en concentraciones diferentes, tenía un efecto inhibidor estadísticamente significativo sobre la serotonina liberada de las plaquetas.

Por el contrario, el plasma obtenido de pacientes durante los períodos libres de ataques no mostraba ningún efecto inhibidor sobre la liberación de serotonina, a pesar de ser tratado con ??-THC en las mismas concentraciones. Por otra parte, el CDB no demostró tener ningún efecto inhibidor importante ni en el plasma obtenido durante los períodos libres de ataques ni en el de los períodos que se sufren ataques.

Este estudio, y varios estudios similares que se han llevado a cabo desde entonces, demuestran que ??-THC del cannabis inhibe la liberación de serotonina durante los ataques de migraña, pero no durante los períodos libres de migraña, y que el CBD tiene un efecto insignificante en cualquiera de estas situaciones.

Vasoconstrictor

Se cree que el dolor de la migraña se debe, en parte, a un complejo proceso de ensanchamiento y estrechamiento de los vasos sanguíneos en el cráneo. Cuando la sangre fluye a través de una sección más amplia de los vasos sanguíneos y llega a una sección que se ha estrechado, la presión de la sangre que intenta fluir a través del canal, reducido repentinamente, produce ondas de dolor intenso. Generalmente, se cree que la liberación de serotonina provoca que las venas y arterias más grandes se contraigan, mientras que las venas periféricas más pequeñas se dilatan.

Debido a esto, los fármacos vasoconstrictores (medicamentos que estrechan los vasos sanguíneos) se utilizan a menudo en el tratamiento y profilaxis de la migraña, ya que la probabilidad de sufrir dolor se reduce si el efecto de dilatación no sucede. El cannabis tiene un efecto vasoconstrictor conocido, y se cree que su eficacia en la reducción del dolor de la migraña se debe en parte a esto.

Preventivo

En el período inmediatamente anterior a un ataque de migraña, aumenta la liberación de serotonina. Esto es en sí mismo no es necesariamente discernible para el individuo, pero pueden presentarse varios signos perceptibles que pueden indicar al paciente que está a punto de comenzar un episodio, como auras u otras alteraciones visuales. Además de mejorar los síntomas de las personas que experimentan el dolor de un ataque, si se consume cannabis tan pronto como se notan los síntomas iniciales, puede de hecho prevenir la aparición de la migraña por completo.

Como se ha mencionado anteriormente, los desequilibrios en los niveles de serotonina están relacionados con la aparición de las migrañas, y se ha demostrado de diferentes maneras que existe una relación entre el sistema endocannabinoide y el sistema de señalización de la serotonina, y que el uso de cannabinoides puede conducir a una reducción de los niveles de serotonina. Como la liberación de serotonina aumenta inmediatamente antes de una migraña, el uso de cannabinoides en este punto puede inhibir el aumento anormal y prevenir los procesos resultantes que conducen a la generación de la migraña.

Contra los temblores

Las víctimas de la migraña crónica corren el riesgo de desarrollar un trastorno del movimiento común, conocido como el temblor esencial (TE). TE se caracteriza por un temblor incontrolable, por lo general de las manos y los brazos, pero que a veces afecta a las cuerdas vocales o a la cabeza, y suele empeorar si se intenta utilizar la parte del cuerpo afectada, por ejemplo, para escribir o hablar.

Aunque no se han elaborado estudios que investiguen específicamente la relación entre el temblor esencial inducido por la migraña y el consumo de cannabis, se dispone de algunos informes anecdóticos de los enfermos de migraña que describen como experimentan un alivio subjetivo del temblor después de consumir cannabis. Además, se han realizado muchas investigaciones sobre la capacidad del cannabis para mejorar los temblores en una variedad de enfermedades diferentes, varias de las cuales (tales como la enfermedad de Parkinson) pueden causar temblores a través de mecanismos biológicos similares a los implicados en la migraña

Una vez más, parece que el sistema de señalización de la serotonina puede jugar un papel fundamental en la manifestación de los síntomas del temblor, del párkinson y de otras enfermedades relacionadas, además de en la migraña crónica. Concretamente, parece que los bajos niveles de serotonina suelen relacionarse con los temblores. Mientras que el cannabis pueden inhibir la liberación de serotonina de las plaquetas en los casos de migraña, también se ha demostrado que induce la síntesis de la serotonina en otros estudios, por lo que puede tener una función en el aumento de la serotonina a niveles normales en individuos que presentan niveles muy bajos.

Contra las náuseas

La náusea es un efecto secundario común de la migraña, y también se cree que está relacionada con los bajos niveles de serotonina que se presentan inmediatamente después de un ataque de migraña. Se ha demostrado que el cannabis constituye un remedio eficaz contra las náuseas para diferentes enfermedades graves, además de disminuir las náuseas sufridas como efecto secundario de la quimioterapia.

Aunque no se han realizado estudios específicos sobre la capacidad del cannabis para controlar las náuseas inducidas por la migraña, existen numerosos informes anecdóticos de pacientes que se auto medican con cannabis y experimentan un alivio subjetivo. Asimismo, hay otras enfermedades en las que el exceso de serotonina puede causar náuseas que pueden controlarse con el cannabis, por ejemplo, los enfermos de cáncer que reciben quimioterapia sufren náuseas debido al exceso de serotonina que irrita el tracto gastrointestinal.


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